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lunes, 13 de mayo de 2019

Campaña Admirable. (14 de mayo de 1813)


Cada 14 de mayo se conmemora en Venezuela la llamada “Campaña Admirable” la cual fue una serie de incursiones militares llevadas a cabo por un grupo de combatientes de la antigua Nueva Granada, Cundinamarca y la Capitanía General de Venezuela (colombianos, ecuatorianos y venezolanos) comandada por Simón Bolívar, quienes partieron el 14 de mayo de 1813 desde Cúcuta con el objetivo de invadir el país y tomar la capital venezolana para restituir la República.

Antecedentes a la Campaña Admirable

Simón Bolívar se exilió en Curazao desde agosto de 1812 como consecuencia de la caía de la Primera República. Posteriormente, en noviembre de 1812, llegó a Cartagena de Indias en la Nueva Granada, aun libre del yugo español desde la declaración de la independencia en 1811 y donde estaba instaurado un gobierno republicano.

Bolívar no pasa inadvertido sino que su avasallante personalidad y su carácter lo hicieron resaltar entre los líderes del gobierno de Nueva Granada. De inmediato Simón Bolívar se dio a conocer mediante el primero de sus grandes documentos, el llamado Manifiesto de Cartagena (Memoria dirigida a los Ciudadanos de Nueva Granada por un Caraqueño, 15/12/1812) en el que hace un análisis de “las causas que condujeron a Venezuela a su destrucción”, y entra de lleno en el propósito que le anima “Liberar a la Nueva Granada de la suerte de Venezuela y redimir a ésta de la que padece, son los objetivos que me he propuesto en esta memoria…”

Este primer escrito le abrió las puertas en Nueva Granada, donde comenzó a hacer amigos, a finales de noviembre, junto a Vicente Tejera, firmó una propuesta dirigida al Congreso de Nueva Granada para implorar protección de ese país a favor de los compatriotas venezolanos, al tiempo que ofrecía sus servicios militares.

El gobierno neogranadino respondió al pedido de ayuda de Bolívar y le otorgó plena confianza, asignándole un contingente de 200 soldados para situarse en el pueblo de Barrancas, bajo las órdenes del oficial francés Pedro Labaut. Inspirado, el futuro Libertador empezó a actuar por su cuenta y riesgo, y en poco tiempo, en sucesivos ataques, va conquistando poblaciones que estaban en poder de los realistas a lo largo el rio Magdalena liberando Tenerife (su primera victoria militar en el extranjero) Mompox, El Banco, Guamal, Tamalameque, Chiriguaná y Ocaña. En Mompox lo recibió un pueblo delirante de júbilo, a tal punto que el propio Bolívar confesó: “Mi gloria nació en Mompox”.

Tal fue el éxito de la campaña sobre el Magdalena que el novel oficial Bolívar se libró de un juicio militar que iba a seguirle el comandante Labatut, bajo cuyas órdenes estaba Bolívar, gracias a que el gobierno aplaudió la audacia del venezolano y premió sus triunfos.

A mediados de febrero de 1813, Bolívar salió de Ocaña con tropas que había reunido de diversos sitios y con la autorización del gobierno de Nueva Granada para que continuara su avanzada conquistadora.

El 25 de febrero entró en San Cayetano, donde conoció a Rafael Urdaneta y lo alistó en su ejército.

La Batalla de Cúcuta, librada contra el brigadier Correa, habría sido una de la más importante al inicio de la campaña. A pesar de que era favorable la situación para los realistas en cuanto a cantidad de hombres y armas, Bolívar logra derrotarlos en dicha batalla el 28 de febrero de 1813.

El gobierno de las provincias unidas de la Nueva Granada, con sede en Tunja, le dio a Bolívar el grado de brigadier y el título de Ciudadano de la Nueva Granada. Era el primer grado militar que se ganaba Bolívar en una acción de guerra.

A la Campaña Admirable le precedieron, en marzo de 1813, la liberación de San Antonio del Táchira, posteriormente fueron redimidas La Grita y San Cristóbal. En la proclama de San Antonio (Actual frontera colombo-venezolana), el 1 de marzo de 1813, Bolívar insistió sobre su plan de libertad: “La América entera espera su libertad y salvación de vosotros, impertérritos soldados de Cartagena y de la Unión”

La Invasión a Venezuela

El 7 de mayo de 1813 Simón Bolívar obtuvo el permiso del gobierno de Nueva Granada para invadir a Venezuela. El futuro Libertador, con el apoyo de Camilo Torres, presidente de Nueva Granada, y de Antonio Nariño, presidente de Cundinamarca, inició la Campaña Admirable.

Listo el camino para la marcha a Caracas desde el occidente del país, la Campaña Admirable inicia el 14 de mayo de 1813, cuando sale de Cúcuta el ejército conducido por Simón Bolívar con destino a Venezuela.

La Campaña Admirable era temeraria a opinión de algunos militares, como Francisco de Paula Santander. Se contaba con pocos hombres y reducido armamento, en comparación con las fuerzas realistas, con los rigores del clima de los andes venezolanos y la geografía que abatió a los solados quienes fueron impulsados solo por el mando y el ánimo de sus jefes.

Acompañan a Bolívar en esta campaña militar brillantes oficiales neogranadinos y venezolanos. De allí el nombre de la campaña. Entre ellos se encontraban Rafael Urdaneta, José Félix Rivas, Atanasio Girardot, Antonio Ricaurte, Luciano D`elhuyar, entre otros, además de eminentes civiles como Cristóbal Mendoza, presidente de la naciente Venezuela en la Primera República y futuro presiente de la Segunda.

Para lograr esta expedición, y derrocar las fuerzas realistas de Domingo Monteverde, Bolívar cuenta con dos valientes y leales tropas comandadas por el coronel Atanasio Girardot a la vanguardia y el coronel José Félix Ribas a la retaguardia.

Cuando Bolívar llega a Mérida, el 23 de mayo de 1813, el pueblo lo aclama como Libertador, siendo la primera vez que así se le llama.

El 14 de junio llega a la ciudad de Trujillo. En esta ciudad, el 15 de junio de 1813, después de meditar largas horas, Bolívar dictó aquella terrible Proclama de Guerra a Muerte, documento controversial que se le justifica al Libertador por la manifiesta crueldad de los españoles realistas. Los españoles venían aplicando en la práctica la guerra a muerte desde 1812. Bolívar oficializó con su proclama la misma.

Entre el 17 y el 18 de junio Girardot logra derrotar al ejército realista de Manuel Cañas en la Batalla de Agua Obispo (Cerca de Carache), mientras Ribas seguía el paso desde Mérida hacia Boconó, a fin de mantenerse atento para un ataque sorpresa.

El 2 de julio se produce la batalla de Niquitao (Trujillo) a la cabeza de Ribas, Rafael Urdaneta y Vicente Campo Elías, en la que derrotan a los realistas de José Martí y A de Tiscar.

El 22 de julio los patriotas al mando de Ribas y Jacinto Lara triunfan sobre los españoles en la batalla de los Horcones, en el actual municipio Iribarren de Barquisimeto.

El 31 de julio Simón Bolívar dirige la Batalla de Taguanes en las llanuras de Cojedes, obligando a Domingo Monteverde a retirarse a Puerto Cabello.

El 2 agosto entran a Valencia, allí deja de gobernador militar a Atanasio Girardot, y con tropas de este y de Rafael Urdaneta avanzan a La Victoria haciéndose de su poder, allí se lee y acepta la capitulación de los españoles.

El 6 de agosto entran triunfal a Caracas Bolívar y su ejército dando fin la Campaña Admirable.

Así lo describe Don Lorenzo Marroquin (Romero, 2000 p150). Fue “una campaña rápida (4 meses), fulgurante, camino de triunfos, andar de rayo, una línea recta desde Cúcuta a Caracas; con un solo zigzag, también propio del rayo, la desviación a Barinas, la batalla de Niquitao, para volver a emprender el camino de flecha triunfal”.

Aunque el 23 de mayo, en los territorios de Mérida ya había sido proclamado por primera vez como El Libertador, no será sino hasta el 14 de octubre de 1813 cuando el Presidente Cristóbal Mendoza le confiere a Simón Bolívar el título de El Libertador y Capitán General de los Ejércitos.

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José Leonardo Chirino

José Leonardo Chirino (Curimagua, Falcón, 25 de abril de 1754-Caracas, 10 de diciembre de 1796) fue un zambo venezolano que lideró una fallida insurrección en el año 1775 en busca de la abolición de la esclavitud, la igualdad entre negros y blancos y la eliminación de impuestos y alcabalas a los negros e indios y cuyos propósitos incluían por primera vez la instauración de una república en el país. El movimiento liderado por Chirino no se propagó más allá de una parte del occidente del país, pero logró provocar una seria alteración del orden colonial en Venezuela.

José Leonardo Chirino fue hijo único de una indígena libre y de un negro esclavo perteneciente a una familia criolla de apellido Chirino; fue entonces, un zambo libre.

Chirino se casó con una esclava llamada María de los Dolores con quien tuvo 3 hijos: María Viviana, Rafael María y José Hilario.

Antecedentes de la rebelión

Distintas causas dieron origen a este movimiento insurrecto de los negros en la serranía del estado Falcón, a finales del siglo XVIII. Entre estas causas se encuentran la distintas condiciones en la que se encontraban los negros, que eran unos libres y otros esclavos; así como la de los indios, que eran respecto a los tributos, unos exentos y otros demorados (la demora era la obligación de trabajar en las minas 8 meses al año). En el trato de los unos con los otros, tanto los negros esclavos como los indios “demorados” se daban cuenta de lo injusto de su situación.

Así estaban las cosas cuando circuló el rumor de que el Rey de España Carlos III había acordado flexibilizar el régimen de la esclavitud; se decía que la cédula que esto ordenaba habría llegado a Venezuela, pero las autoridades coloniales y especialmente el Cabildo de Caracas se oponían a darle cumplimiento, por ser atentatoria a los derechos de los propietarios.

Este rumor fue dispersado por un africano conocido como Cocofio. El historiador venezolano Vinicio Romero expone en su libro Historia de Venezuela (p 125, 2000) “El negro brujo Cocofío encendió los ánimos muchos años antes, en 1770, cuando daba voces de campo en campo celebrando la Real Cédula que otorgaba libertad a los esclavos tal Cedula no existía sino en la imaginación de los negros, sobretodo en la del brujo Cocofio, que logró contagiar su entusiasmo a los demás negros y encauzarlos, peligrosamente, hacia la lucha por hacer que las autoridades españolas cumplieran con la supuesta orden el Rey, que según decían, la tenían escondida los blancos.

Después de su muerte en 1792, esta constante insistencia sobre la libertad de los esclavizados fue retomada y reactivada por los cimarrones africanos procedentes de las colonias holandesas, francesas e inglesas. Varios centenares de estos cimarrones que se fugaron de las colonias extranjeras se refugiaron en la región de Coro, donde existían diferentes vías que abrían el paso a los esclavizados africanos insulares que se liberaron.

La idea de implantar lo que entonces era conocido como "La Ley de los Franceses", que no es otra cosa que la República, el legado fundamental de la Revolución Francesa, va ganando adeptos entre los negros esclavos y libres, zambos, indios y mestizos.

Pero el detonante decisivo de las convulsiones de 1795 es de orden más doméstico. Por esos días ejerce funciones de recaudador de rentas Juan Manuel Iturbe, a quien suele pasársele la mano a la hora del rigor y los castigos, y es contra esa situación en particular, que humilla y enardece a los labradores, que Chirino se levanta en armas.

Según Romero (p 125, 2000) esto decía Chirino para justificar su rebelión: “Allá hacia Curimagua hay muchos alcabaleros, y si uno va a comprar una resecita a Baragua, u otra parte, paga la alcabala allá, y en cuanto pasa por el pueblo de San Luis, aunque no venda en él la res, se la aforan y vuelve a pagar la misma alcabala; y luego trae la resecita a Curimagua y la vende por panelas, porque allí no hay dinero y baja con las panelas a Coro, y cuando llega a Caujarao le quitan una prenda y le dan una papeleta, y ha de traer otra de la administración, y si no la trae en aquel día, porque tal vez no pudo vender, o se dilató por otro motivo que no pudo venir, el alcabalero de Caujarao vende la prenda o se queda con ella aunque valga más que la alcabala”.

Insurrección de José Leonardo Chirino

Chirino trabajaba como labriego, arando la tierra para el cultivo a las órdenes del terrateniente José Tellería en Curimagua.

José Tellería, un rico comerciante quien llegara a ser síndico procurador de Coro, solía realizar viajes de negocios a las Antillas, y en más de una ocasión Chirino se embarca como acompañante.

José Leonardo Chirino tiene así contacto con las ideas y la práctica revolucionaria que tuvieron su epicentro en Francia; la noticia del momento son los levantamientos de esclavos liderados por Toussaint-Louverture y las tendencias republicanas que pugnan por imponerse sobre el régimen colonial.

Es en el territorio del actual Haití, donde José Leonardo Chirino observó personalmente el cambio que se venía produciendo en esta isla desde el año 1791, originado por la revolución independentista que llegó al exterminio de todos los blancos.

Este se convirtió en el estilo de Chirino, al menos en el principio de su rebelión, y así llevó a cabo sus planes causando destrucción y matanzas por las haciendas escenario de su revuelta.

Cuando José Leonardo Chirino regresó a Venezuela se incorporó a un grupo de conjurados que se reunían en el trapiche de la hacienda Macanillas (Curimagua, Edo. Falcón), entre los que se encontraba José Caridad González, un negro congolés muy informado de las ideas de la Revolución francesa.

Chirino se valió de la popularidad y el nombre el este líder de los negros, José Caridad González y junto con sus amigos Cristóbal Acosta y Juan Bernardo Chiquito organizan el plan insurreccional. Todo esto le sirvió a Chirino para encabezar el 10 de mayo de 1795, un día domingo, el movimiento armado desde la mencionada hacienda.

Los conspiradores se juntaron para un baile en la hacienda “Mancillas”, en Curimagua. El trapiche fue el pretexto para agrupar a los conspiradores. Entrada la noche, y estimulados por el aguardiente, se trasladaron a otra hacienda donde proclamaron la igualdad y la libertad de los esclavos: “Negros y blancos son iguales. Desde hoy no habrá más esclavitud, no habrá más tributos ni más pagos de alcabala en toda la Provincia” en estos principios sustentaba Chirino su revolución.

Los insurgentes proclamaron abiertamente sus objetivos:
  • La aplicación de la “Ley Francesa”, significando el establecimiento de una república democrática;
  • La libertad de los africanos esclavizados y la abolición de la esclavitud;
  • La supresión de tributos pagados por los indígenas (demora) y los impuestos como la “alcabala”;
  • La eliminación de la aristocracia blanca.
  • La conspiración contaba con los esclavos y negros libres de las haciendas Varón, Caribe, Naranjal, Santa Lucía, Consumidero y Guadalupe, más los de los pueblos de la Sierra.

    Desde la hacienda “El Socorro”, donde el grupo de negros tenían su cuartel general, luego de haber dado muerte al hacendado mexicano José Nicolás Martínez, pasaron a otras haciendas, dejando destrucción y muertes a su paso, bajo el mismo esquema que sus hermanos de raza haitianos. En Curimagua asesinaron a José Tellería, patrón de Chirino, arrasando su casa.

    El dominio ejercido por la sociedad criolla en las regiones tomadas por los alzados entra en crisis; en las haciendas que caen en poder de estos se impone la supresión de la esclavitud, la eliminación de los privilegios y de los impuestos de alcabala.

    Resueltos a tomar Coro, al siguiente día un grupo conformado por 200 hombres dirigidos por Juan Cristóbal Acosta, escasamente armados, avanzaron hacia Caujarao. Partiendo el 11 de mayo a las 3 de la tarde y arribano al pueblo a las doce de la noche, allí se detuvieron a esperar a Chirino quien debía unírseles con otro grupo de negros.

    La idea inicial de llegar a Coro sufre un primer contratiempo luego de los éxitos iniciales, ya que los alzados deciden permanecer en las zonas tomadas. En el entretiempo, la sociedad criolla tiene oportunidad de organizarse y de conseguir refuerzos, enteradas las autoridades de que las armas de los alzados eran pocas, tomaron posiciones desde sur de Coro juntando un contingente mejor preparado; llevaban además de otras armas de fuego, 2 cañones pedreros. Cuando los negros acometieron desordenadamente, sus columnas fueron destrozadas. En la corta refriega murieron 25 negros y quedaron 24 heridos.

    Chirino nunca llegó a unirse al grupo inicial de alzados. Más bien, hostigado y abandonado por sus seguidores, Chirino se refugia en la serranía falconiana.

    En la persecución a José Leonardo Chirino se apresaron y ahorcaron a los sospechosos, y los campesinos fueron torturados para obligarlos a informar sobre el paradero de José Leonardo Chirinos y el resto de los alzados.

    Ejecución de Chirino

    José Leonardo Chirino quien no llegó a tiempo para participar en el combate, al saber la derrota se internó en la serranía, trata de reorganizarse.

    Escribe al cacique y a los indios de Pecaya, pidiéndoles incorporación a la lucha y prometiéndoles que no pagarían demora; esto era un tributo especial de los indígenas y que ahora se les cobraba en dinero en efectivo.

    Sin embargo, en el mes de agosto de ese mismo año, mediante la traición de un antiguo compañero se facilita su captura. A Chirino inicialmente lo llevan a la cárcel de Coro, donde fue torturado brutalmente. Posteriormente en noviembre es trasladado hacia Caracas, donde la Real Audiencia lo condena a muerte por delito de subversión.

    Se le condena a muerte de horca la cual se ejecutó en la plaza principal de la capital, adonde sería arrastrado desde la Cárcel Real, y verificada su muerte, se le corta la cabeza y las manos y se colocó aquella en una jaula de fierro sobre un palo de veinte pies de largo en el camino que salía de esta ciudad para Coro y para los Valles de Aragua, y las manos fueron remitidas a Coro para que una de ellas fuese clavada en un palo de la propia altura y se fijará en la inmediación de la aduana llamada para entonces Caujarao, camino de Curimagua, y la otra en los propios términos en la altura de la sierra done fue muerto José Tellería.

    Su hija Viviana fue vendida por 200 pesos y a sus dos hijos los vendieron por 120 y 150 pesos respectivamente. Y como última medida se incluye en el escudo de la ciudad de Coro las tres cabezas degolladas y sangrantes de José Leonardo y sus lugartenientes, como pública advertencia a quienes tuvieran pensado levantarse contra Dios y el Rey.

    La condena es realizada conforme a la tradición colonial y en concordancia con los agravios infligidos por el alzado a los sectores dominantes. El 10 de diciembre de 1796, Chirino es inmolado en la horca, en plaza pública y su cuerpo fue descuartizado y colocadas sus partes en distintos lugares.

    Legado de Chirino

    El movimiento encabezado por Chirino y José Caridad González, fue una insurrección que impactó política, social y económicamente a la sociedad colonial venezolana. El legado de Chirino y de otros afrodescendientes, como José Joaquín Veroes, Gerónimo Guacamaya, José Tomás León, Leonardo Infante, Francisca Paula Aguado, Hipólita Bolívar, Marta Cumbale, José Ascensión Farreras, Inés María Páez; Matea Bolívar y Pedro Camejo en diferentes tiempos contribuyeron con la independencia, consolidación de la libertad y soberanía en Venezuela.

    Conmemoración

    Con el objeto de cumplirse en 1995, 200 años de la rebelión liderada por Chirino, el Ejecutivo Nacional, el Congreso de la República y diversas instituciones culturales del país, acordaron homenajear al luchador social. Entre los actos conmemorativos, se develó una placa en el Panteón Nacional, el 10 de mayo de 1995, con lo cual quedó reconocida oficialmente su presencia al lado de los otros próceres venezolanos.

    En el 2005 fue decretado el 10 de mayo como "Día de la Afrovenezolanidad", por el entonces presidente de la Asamblea Nacional, Nicolás Maduro, para conmemorar 210 años de la rebelión de Leonardo Chirino en la Sierra de Coro.

    El 10 de mayo de 2015 se develó una placa del héroe en la plaza Bolívar de Caracas en el mismo sitio donde Chirino fue ejecutado el 10 de diciembre de 1796.

    El aeropuerto de Coro lleva su nombre, así como el 421 Batallón de Infantería Paracaidista de la Fuerza Armada Bolivariana de Venezuela.

    jueves, 2 de mayo de 2019

    Día del Trabajador en Venezuela


    En 1936, se celebra en Maracaibo el Día del Trabajador. Esta fue la primera vez que se conmemoró esta fecha en Venezuela.

    En 1945, el General Medina Angarita establece por decreto el Primero de Mayo como el Día del Trabajador. El General López Contreras había fijado su celebración el 24 de julio. El 27 de abril de 1946, Rómulo Betancourt a la cabeza de la Junta Revolucionaria de Gobierno, lo declaró feriado y de remuneración obligatoria.

    Día de la Flor Nacional de Venezuela. La Orquidea. 23 de Mayo


    La Orquídea venezolana es originaria de la Cordillera de la Costa. El 23 de Mayo de 1951, por decreto oficial, fue declarada como la flor nacional, luego de una exhaustiva investigación de la Sociedad Venezolana de Ciencias Naturales. Se le conoce popularmente como Flor de Mayo porque en el siglo XIX el pueblo la utilizaba para adornar la "Cruz de Mayo"
    .
    Su nombre científico Cattleya recuerda a William Cattley, quien en 1818 cultivó los primeros bulbos de esta planta en Inglaterra, a través de unas especies enviadas desde Brasil y fue el botánico Jhon Lindley quien le dio este nombre. En 1839 fue hallada la Cattleya mossiae en Venezuela.

    Himno Nacional. El Gloria al Bravo Pueblo. 25 de Mayo





    Nuestro Himno Nacional surgió como un canto emocional en un momento de inspiración patriótica en los mismos albores de la Independencia. Consta, en efecto, que apenas se dio el golpe de estado del 19 de abril de 1810, poseídos los venezolanos de un encendido fervor revolucionario, una de las primeras tareas fue la composición de una canción patriótica que pudieran entonar, en concordancia con el momento de exaltación que vivían.

    Se había dicho hasta ahora, desde que Juan Vicente González lo acuñó y sin que hubiese surgido contradicción alguna, que el autor de la letra del «Gloria al Bravo Pueblo» fue el médico y poeta Vicente Salias, quien en un momento de euforia improvisó la canción en una de las sesiones de la Sociedad Patriótica.

    Vicente Salias, nacido en Caracas el 23 de marzo de 1776, era poeta y escritor, además de médico. Fue fusilado en el castillo de Puerto Cabello, el 17 de setiembre de 1814.
    Ahora bien: ¿fue, en realidad, Vicente Salias el autor de la letra del «Gloria al Bravo Pueblo»? El investigador Alberto Calzavara, quien falleció en plena capacidad creadora, en 1988, sostiene en su libro Historia de la Música en Venezuela que el compositor de la letra del Himno Nacional fue el maestro Andrés Bello.

    Naturalmente, no es una opinión alegre, sino basada en la afirmación categórica contenida en el periódico caraqueño La Opinión Nacional, de 1874, que dice así: «El Americano del 16 de febrero último trae como regalo a sus numerosos suscriptores de todos los países que hablan el español el Himno Nacional de Venezuela, el célebre y heroico Gloria al Bravo Pueblo cuya letra compuso el ilustre venezolano Andrés Bello ... »

    Se refiere a un encarte del periódico El Americano, de París, en febrero de 1874. Para esta fecha gobernaba Venezuela Guzmán Blanco, el mismo Presidente que en 1881 decretaría el Himno de Venezuela. En 1874, sin embargo, nadie se sorprendió de la información reproducida en La Opinión Nacional, ni nadie objetó dicha aseveración. En el Decreto de Guzmán Blanco no figuran los nombres de los autores del Himno, quizás porque las autoridades no tenían seguridad de quiénes fueron, o porque eran demasiado conocidos sus autores.

    En todo caso, hay mucha similitud de conceptos y formas métricas en el Himno Nacional en comparación con otros poemas compuestos por Andrés Bello. En 1996 se reprodujo la polémica sobre los posibles autores del Himno. Se decía, por ejemplo, que a Andrés Bello no se le pudo haber escapado un gerundio tan feo como el que está en el Himno, en la frase la ley respetando.

    Alexis Márquez Rodríguez, profundo conocedor de nuestro idioma, terció en el debate periodístico, explicando que ese gerundio es válido y, además, en las composiciones de Andrés Bello abundan ejemplos parecidos.

    Con respecto al autor de la música, el mismo periódico caraqueño agrega esta información concluyente, refiriéndose a la canción que ya desde 1840 se conocía como la Marsellesa Venezolana: «La música, como nadie lo ignora en este país, es obra de nuestro fecundo compositor Lino Gallardo, que interpretó felizmente en ella el ardor épico de nuestros pueblos en la época gloriosa de nuestra independencia nacional ... »
    Repito: nadie rechazó esta afirmación de la Opinión Nacional; ni Guzmán Blanco, que era el Presidente de la República y autor del futuro Decreto, ni el eminente polígrafo Arístides Rojas, que vivía para entonces.

    Con respecto a Lino Gallardo la situación cambia. No sólo la tradición oral de la familia Gallardo y de numerosos personajes de la época dan fe de que la música del Himno la escribió este fervoroso patriota, sino que aparece su nombre en partituras antiguas, lo que no ocurre con Landaeta. Además de la publicación de 1874 que ya hemos señalado.
    Lino Gallardo fue uno de los pocos pardos que desde el principio apoyaron el movimiento revolucionario. Luego del 19 de abril se le veía recorrer las calles de la capital entonando las canciones patrióticas que componía.

    Lino Gallardo es autor de la Canción Americana (181l), de la canción patriótica Tu Nombre, Bolívar, la fama elevó (1827) y, naturalmente, del Gloria al Bravo Pueblo. Este notable músico que ejecutaba con maestría el violoncello, fue llamado por Andrés Level de Goda el «Hayden Caraqueño». Lino Gallardo murió en Caracas el 22 de diciembre de 1837. Su hija menor, Francisca de Paula, quemó todas las partituras de las obras compuestas por Gallardo, en protesta contra Guzmán Blanco, de quien era enemiga, al decretar éste, en 1881, la canción de su padre como Himno Nacional de Venezuela.

    Guzmán Blanco firmó el decreto el 25 de mayo de 1881. Se cuidó mucho el Presidente Guzmán de no nombrar en su Decreto a los autores del Himno, gracias a lo cual todavía se polemiza y se trabaja en busca de la verdad.

    Pese a todos los elementos a favor de Andrés Bello y Lino Gallardo como autores del Himno Nacional, oficialmente se tiene aún (1996) a Juan José Landaeta y a Vicente Salias.

    En el programa televisivo Orlando con Orlando, los venezolanos tuvimos la oportunidad de escuchar la auténtica versión del Himno Nacional, interpretada por el tenor Carlos Godoy, el guitarrista Bartolomé Díaz y Ernesto Lestón en el oboe. Los instrumentos son originales de la época, y el asesoramiento del académico de la Historia Carlos F. Duarte.
    Esta interpretación ha sido editada en disco compacto por la Asociación Venezolana Amigos del Arte Colonial (1995). La letra de esta versión original sin variaciones, la reproduzco aquí, con la esperanza de que muy pronto se esté entonando en todo el país y donde se quiera.

    Desde hace mucho tiempo he sido partidario de que se declare de una vez por todas, con audacia, una edición oficial de nuestro Himno, dándole la autoría a quienes corresponde: a Bello y a Gallardo.

    Efemérides escolares de Venezuela del mes de Mayo

    A continuación presentamos algunas de las principales efemérides de Venezuela del mes de Mayo, especialmente aquellas que sirven para uso del escolar.

    En estas Efemérides Escolares de Venezuela (a diferencia del listado completo de efemérides el mes de mayo) se incluyen básicamente las fechas patrias, la fundación de ciudades, algunas celebraciones religiosas, los días festivos nacionales y el aniversarios del nacimiento de próceres de la independencia así como las fechas conmemorativas de su muerte.

    Entre las principales efemérides del mes de mayo en Venezuela se encuentran el 1º de mayo Día del Trabajador, Día mundial de la Familia, Día de No Fumar, Símbolos Nacionales: La Orquídea, el Araguaney y el Turpial.


    EFEMÉRIDES ESCOLARES DEL MES DE MAYO EN VENEZUELA



    Fechas Históricas durante el mes de Mayo

    Eventos, Nacimientos y fallecimientos


  • 1º de mayo: Día Internacional del Trabajador
  • 6 de mayo de 1873 : muerte de José Antonio Páez
  • 8 de mayo: Día Internacional de la Cruz Roja
  • 8 de mayo de 1887: Nace en Caracas el pintor Tito Salas
  • 10 de mayo de 1889: nace Armando Reverón
  • 10 de mayo: Día de la Afrovenezolanidad (alzamiento de José Leonardo Chirino)
  • 14 de mayo de 1813: Simón Bolívar emprende la Campaña Admirable desde Cúcuta
  • 16 de mayo de 1906: nace el escritor Arturo Úslar Pietri
  • 18 de mayo de 1791: Natalicio de Josefa Camejo
  • 20 de mayo: muerte del Almirante Cristóbal Colón
  • 21 de mayo 1955: muerte de Andrés Eloy Blanco
  • 23 de mayo de 1813: es proclamado por primera vez Libertador a Simón Bolívar, en Mérida.
  • 23 de mayo de 1951: La Orquídea fue declarada como la flor nacional
  • 23 de mayo de 1958: El Turpial fue declarada como el ave nacional
  • 25 de mayo de 1881: es decretado el «Gloria al Bravo Pueblo» como Himno Nacional de Venezuela, día del Himno Nacional.
  • 29 de mayo de 1948: Fue declarado el Araguaney como Árbol Nacional en Venezuela – Día del Árbol. Día del Árbol Nacional
  • 31 de mayo de 1860: natalicio de Tulio Febres Cordero
  • 31 de mayo de 1954: muere Pedro Elías Gutiérrez, compositor de la música del Alma Llanera

  • Celebraciones y festividades religiosas


  • 1º de mayo: Día del Trabajador
  • 2 de mayo: Día Mundial Contra el Acoso Escolar
  • 3 de mayo. Día de la Cruz de mayo.
  • 6 de mayo. Día del Reportero Gráfico.
  • 8 de mayo. Día del Entrenador Deportivo.
  • 8 de mayo. Día Internacional de la Cruz Roja.
  • 10 de mayo. Día Nacional del Artista Plástico.
  • 10 de mayo. Día de la Afrovenezolanidad.
  • 12 de mayo. Día Escolar de las Matemáticas.
  • 12 de mayo. Día de la Enfermera.
  • 13 de mayo. Festividad de La Virgen de Fátima.
  • 14 de mayo. Día Nacional de la Dramaturgia.
  • 15 de mayo. Día de San Isidro Labrador.
  • 16 de mayo. Día del Compositor Venezolano.
  • 17 de mayo. Día Internacional del Reciclaje.
  • 20 de mayo. Día de la Radio en Venezuela.
  • 20 de mayo. Día del Publicista.
  • 20 de mayo. Día Nacional del Cronista.
  • 21 de mayo. Día del Optometrista.
  • 21 de mayo. Día de la Salud Visual.
  • 23 de mayo. Día de la Orquídea como Flor Nacional.
  • 23 de mayo. Día del Turpial como Ave Nacional.
  • 24 de mayo. Día del Operador de Radio.
  • 24 de mayo. Día del Telegrafista.
  • 24 de mayo. Festividad de María Auxiliadora.
  • 29 de mayo. Se declara el Araguaney como Árbol Nacional (1948).
  • 29 de mayo. Día del Trabajador Tribunalicio.
  • 29 de mayo. Día Nacional del Adulto Mayor.
  • 30 de mayo. Día del Geógrafo.
  • 30 de mayo. Festividad de Santa Juana de Arco.
  • 31 de mayo. Día Mundial de No Fumar.
  • 31 de mayo. Visitación de la Virgen María.

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    Biografía de José Antonio Páez

    José Antonio Páez Herrera (Curpa, 1790 – New York, 1873) fue un militar y político venezolano nacido el 13 de junio de 1790 en Curpa, en la antigua provincia de Barinas de la Venezuela colonial española (actual Estado Portuguesa).

    Venía de una familia de origen canario, pobre y numerosa. Páez fue hijo de Juan Victorio Páez y María Violante Herrera, natural de Cuara. Vivía en una casa modesta al lado del río de su pueblo natal.  Se casa el 1 de julio de 1809 con Dominga Ortiz, dedicándose al comercio de ganado, aprende el oficio del llanero y se convierte en un jinete experto en el manejo del lazo y la lanza.

    El General José Antonio Páez formó parte del grupo de Próceres de la Independencia de Venezuela, especialmente por sus muchas victorias militares con un grupo de guerreros a caballo conocido como los lanceros, dentro del periodo que abarca la llamada Segunda República (a partir de 1817). Posteriormente formó parte fundamental el movimiento separatista de la Gran Colombia, siendo elegido el primer presidente de Venezuela (1830 - Tercera República), estando muy activo en la escena política y militar venezolana hasta 1863.

    Sus primeras luchas en contra del ejército español las llevó a cabo con mucha efectividad junto a un grupo de lanceros en los llanos de Apure, en donde obtuvo importantes victorias militares que lo llevaron al reconocimiento de Simón Bolívar.

    El primer encuentro entre Bolívar y Páez se registró en el Hato de Cañafistola, cerca de San Juan de Payara, el 30 de enero de 1818. Hasta ese entonces los patriotas solo se conocían por correspondencia mutua. Bolívar quería conocer y comprobar las mentadas hazañas el llanero increíble. Ya Páez había jurado a sus oficiales el reconocimiento de la autoridad del Libertador. La necesidad de unificar los ejércitos propició este encuentro (Historia de Venezuela, Vinicio Romero, 2000). 
       
    José Antonio Páez libró importantes batallas junto al Libertador Simón Bolívar entre ellas el avance hacia Barinas, la Campaña de Apure, la Batalla de Las Queseras del Medio, en 1921 comandó la Primera División  en la gran Batalla de Carabobo que selló nuestra independencia, donde en pleno campo de batalla Bolívar lo ascendió a General en Jefe del Ejército Colombiano.

    Entre el 02 y 03 de abril de 1819, en la Batalla de Las Queseras del Medio, José Antonio Páez junto a 153 llaneros atraviesa el Arauca en busca de las tropas del español Pablo Morillo (Artillería, infantería y caballerías de al menos 1.000 jinetes), teniéndolas ya de frente y muy cerca, finge y se devuelve, como quien huye, y dejándose perseguir un trecho, de pronto gira al grito de “vuelvan caras”, y aprovecha el desconcierto de los realistas para penetrar en sus filas y derrotarlas.  

    Su grito de guerra ¡Vuelvan Caras! en las Queseras del Medio está registrado en el cuadro homónimo del pintor Arturo Michelena y narrado en el libro Venezuela Heroica de Eduardo Blanco.

    Fundada la Gran Colombia (Unión de las antiguas Capitanía General de Venezuela y Virreinato de Nueva Granada entre 1820 y 1830) la capital de la naciente nación se trasladó a Bogotá y al mando del departamento de Venezuela quedó a cargo José Antonio Páez como Comandante General del Departamento.

    Entre 1825 y 1826 se pone a prueba el liderazgo de José Antonio Páez, al enfrentar un juicio llevado a cabo en Bogotá el cual es instigado por el vicepresidente, el General Francisco de Paula Santander. Páez era acusado de cometer excesos en el cumplimiento del reclutamiento militar obligatorio de 50 mil hombres entre los 16 y 50 años, reclutamiento ordenado por el mismo Santander con el fin de conformar un ejército para la defensa de la Gran Colombia ante la inminente invasión Europea.

    El Senado colombiano destituyó a Páez como Comandante General del Departamento de Venezuela, sin embargo, Páez logró responder ante el intento de enjuiciamiento el 30 de abril de 1826 apoyado por el movimiento La Cosiata.

    La Cosiata (cosa sin importancia) o revolución de los morrocoyes, fue un movimiento que inició en Valencia el 30 de abril de 1826, liderado por José Antonio Páez, el cual tuvo entre sus objetivos exigir la reforma de la Constitución de Cúcuta y desconocer las órdenes del Senado de Colombia, desde donde se llama a Páez a acudir para presentase a juicio. Este movimiento requirió la intervención de Bolívar, quien en 1827 regresó a Venezuela y nombró nuevamente a José Antonio Páez como Jefe Civil y Militar de Venezuela.

    Posteriormente, los fallidos intentos de Simón Bolívar de mantener unida a la Gran Colombia lo llevó a declararse dictador de la misma, generando mayor malestar entre los separatistas venezolanos quienes ahora contaban con un José Antonio Páez como líder.

    En 1829 la Asamblea de Caracas desconoció a Bolívar y al gobierno de Colombia. Se conformó un Congreso Constituyente en Valencia que designó a Páez como presidente provisional (20/07/1830) y posteriormente lo ratificó como presidente constitucional por la mayoría de votos el 27 de septiembre del mismo año. José Antonio Páez se convierte así en el primer presidente de la Venezuela totalmente independiente.

    Así Páez inicia su primer gobierno (1831 – 1935) en el que traslada la capital de Valencia a Caracas y en el que debe luchar contra corrientes opositoras internas desde los sectores militar y eclesiástico así como con varios caudillos regionales del oriente del país que rivalizaban en contra del poder centralista caraqueño, entre estos, Santiago Mariño y José Tadeo Monagas.

    Posteriormente, un golpe de estado en contra del gobierno del Dr. José María Vargas (1935-1936) lo trae de nuevo a la escena política nacional. Una Convención Nacional nombra a Páez como jefe supremo y este reúne nuevamente a sus antiguos llaneros para ir en busca de los reformistas golpistas a quienes da derrota definitiva en Puerto Cabello.

    En 1838 Páez es elegido por segunda vez presidente (1939-1943) en donde surge una importante corriente opositora liderada por Antonio Leocadio Guzmán del Partido Liberal, quienes difundían sus ideas desde el periódico El Venezolano, y se vieron impulsados por la precaria situación de la economía venezolana y de los productores agropecuarios.

    Estando los liberales en el gobierno (a manos de José Tadeo Monagas, inicialmente candidato propuesto por Páez) el líder llanero sufre sus primeras derrotas militares. Al romper Monagas con el partido conservador (paecista) y aliarse a los liberales inicia en Venezuela una guerra civil en la que Páez participa con poco éxito.

    El 10 de marzo de 1948 Páez sufre su primera derrota en Los Araguatos estado Apure y huye a Nueva Granada. Luego en julio de 1949 desembarca con un contingente de hombres armados en La Vela de Coro pero nuevamente las fuerzas el gobierno lo derrota y lo obligan a la rendición el 15 de agosto de ese mismo año en Macapo. Páez y sus oficiales son encarcelados en el Castillo de San Antonio en Cumaná.  Luego, en el año 1950, Páez es desterrado del país pasando inicialmente por Europa y luego a Nueva York donde es recibido con honores por parte del gobierno norteamericano.

    La caída del gobierno de José Tadeo Monagas dada la Revolución de marzo de 1958 a manos de un grupo de conservadores y liberales descontentos trajo consigo el gobierno de Julia Castro quien derogó los decretos de expulsión de Páez a quien le fueron re-establecidos todos los títulos y honores. En 1858 Páez regresó al país para encargarse del ejército, la pacificación y funciones plenipotenciarias de Venezuela en los Estados Unidos.

    En el año 1959 Páez es designado por el presidente Julia Castro como Jefe de las Operaciones Militares de Carabobo en busca de frenar la insurgencia de un grupo armado en la provincia de Coro (hoy estado Falcón) comandada por el general federalista Ezequiel Zamora, cargo al cual renunció al verse superado al mando por hombres como Febres Cordero (Jefe de las Fuerzas Constitucionales) y Carlos Soublette, quienes habían sido sus subalternos en tiempos pasados.

    Con la guerra federal en marcha, Páez vuelve al país en abril de 1861 y acepta el cargo de Jefe Supremo del Ejército, ofrecido por el nuevo presiente Manuel Felipe Tovar para luchar en contra de las fuerzas federalistas de Juan Crisóstomo Falcón. Sin embargo, un mes después, Tovar renuncia dejando el mando del país al doctor Pedro Gual, por lo que el general Páez renuncia al cargo. El 28 de agosto de 1961, el Jefe de la Guarnición de Caracas junto a los paecistan dan un golpe de estado al presiente Gual iniciando desde entonces una dictadura de José Antonio Páez que culmina con el tratado de Coche, el 22 de mayo de 1963, con la culminación formal de la Guerra Federal.

    Páez se separó del poder el 15 de junio de 1863 entregando el mando de la republica a la Asamblea surgida del Tratado de Coche. 

    En 1863 el General José Antonio Páez viajó a Nueva York donde permaneció hasta su muerte ocurrida el 6 de mayo de 1873 a sus 83 años. Sus restos descansan en el Panteón Nacional, al cual fue llevado el 19 de abril de 1888.